Lo peor de Javier Marías son sus finales. A veces trato de justificarlo. Creo que pretende terminar sus novelas cual si fueran relatos cortos. Cuentos. Sus intentos por una "vuelta de tuerca" casi siempre tan rebuscada, inverosímil o francamente absurda, se le perdonan exclusivamente por una construcción impecable de los personajes y de sus universos emocionales. Eso es Marías: un retratista de la intimidad humana.Julio Córtazar en algún ensayo escribió alguna vez que la literatura era como el box: en las novelas se gana por puntaje, y en los cuentos, por knock out. De alguna forma esto se le escapa a Marías quien pretende dejarnos en vilo al terminar su novela, mientras aguantamos la respiración las últimas páginas. Puedo imaginarlo, en su estudio, frotándose las manos, pensando en las caras y expresiones de sus lectores, conforme evoluciona el clímax de la novela: "¡Dios mío! ¡nunca lo hubiera imaginado! ¡Que horror! ¡Que sorpresa!"... En mi muy particular opinión los he encontrado más bien divertidos. En este caso no pude evitar soltar una sonora carcajada...
Sin embargo, hay quienes consideran a Marías el mejor escritor español vivo. (De eso hablaré en un post posterior). No caeré en comparaciones, siempre ociosas y las más de las veces estériles (aunque siempre "sabrosas"), pero en lo personal yo sí disfruto mucho leerlo. Me encanta su estilo narrativo. Comparto sus reflexiones y me sumerjo en los devaneos internos de sus personajes. Me apasiona la manera en la que narra trivialidades como si fueran parte integral de una obra. En eso, considero que comparte esa cualidad con Paul Auster, mi escritor sajón favorito.
"Todas las Almas" no es la excepción. Titulado así en parte por ser el nombre de uno de los colegios que integran la Universidad de Oxford (All Saints) y también por ser frase de Shakespeare (Como "La negra espalda del tiempo", "Mañana en la batalla piensa en mi" o "Corazón tan blanco"), en principio es un libro sobre los dos años que pasa el propio Marías como profesor invitado en aquella universidad inglesa. Sin embargo, no es una novela autobiográfica sino una fantasía basada en ciertos recuerdos reales.
El escritor, el protagonista, recuerda sus años allá, a raíz de una comunicación que ha recibido. "Dos de los tres han muerto ya". Y así comienza un recuento emotivo, nostálgico y a la vez crudo sobre la soledad, sobre los seres que van "separando sus destinos del resto de los seres humanos" (y aquí parafraseo a Calvino, a quien estoy leyendo justo ahora). Supera su soledad a través de la amistad y tutoría de dos colegas, así como de la relación sexual que desarrolla con Claire Bayes. Una relación de amantes muy particular: sin ningún compromiso, con un eminente carácter sexual y con una mujer tan atractiva e inteligente, como misteriosa... casi inalcanzable.
Los demás personajes que van apareciendo sitúan la vida del protagonista pero logran abrir la puerta a universos fascinantes y lejanos: la pareja de ancianos de la librería de viejo, el vendedor de suscripciones al semanario de horror de Arthur Mächen - un verdadero guiño dedicado a mi, pues Mächen, de la escuela Lovecraftiana, fue un autor también iniciático en mi aburrida adolescencia -, la vendedora de flores, los "dones" oxonienses, los mendigos... En todos los casos Marías aventura un breve atisbo a lo que se adivina como vidas terribles e hipnóticas. La atmósfera se vuelve neblinosa, como aquella imagen londinense que todos tenemos en la mente, y juro que el frio de la ciudad puede sentirse en los huesos mientras lo lees.
Un libro que recomiendo ampliamente. Y cuando lleguen a esa parte final, tan esperada, tan esperable, cuando su tiempo en Oxford ha terminado y está por volver a España, cuando él y Claire tienen su último (e irónicamente, el primero) fin de semana juntos, cuando llega el momento de que los amantes realizan esas peticiones previsibles, pero imposibles. Cuando viene el momento de demandar una "decisión decisiva"... cuando llega el momento de poner el corazón en la mano... cierren el libro.
Eviten el final.
Un Abrazo!
2 comentarios:
EEEEEEEEEEEEEEE
un nuevo blog!!!!! un nuevo espacio, un comienzo
viva, viva, yupi, bravo!!!!!
Por aquí te visitaré seguido y siempre disfruto leerte.
Todas las almas, no lo he leído, pero iré pronto a comprarlo. Lo que me pasa con marías es que suelo regalarlo mucho y se me olvida comprarlo para mi... jeje
Te mando un abrazote!!!!
*ejem, ejem, y bueno, yo prefiero seguirte dejando saludos de loris lane, que creo en el fondo, es más mi identidad..
Miss Lane: No le había respondido, tan sólo por un descuido imperdonable de mi parte (situación que repararé con un vinillo en la cena de primos posterior)
Un abrazo!
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