Beijing tiene 17 millones de habitantes, 10 millones de bicicletas y 2 millones de perros. (Por cierto, ya no comen perro. Los prefieren como mascotas).
La contaminación en la capital es tan fuerte que los edificios a dos cuadras se ven ya borrosos, enmedio de neblina...
Esta ciudad NO está lista para las olimpiadas...
Son aquí las 4:35 am y tras un rápido baño, bajaré al lobby del hotel, para tomar el bus al aeropuerto. Comienza el traslado, más temprano de lo que primero tenía en mente. A mi lado en la televisión se ve el final del "Reto Tokio" (una de esas películas de chavos que corren autos en las calles) con subtítulos en Chino.
Antes ví un pedazo de una película donde dos chinas, arregladas con los bellos atuendos de la China Imperial (con esos enormes tocados en los que se inspiraron para hacer los maquillajes y tocados de la Princesa Amidala en la nueva trilogía de Star Wars), discutían un poco en una plaza que asemejaba la Ciudad Prohibida y de pronto comenzaban a pelear de una manera absolutamente infantil. Dándose golpesitos con las manos, como en las caricaturas que hacen a veces en la televisión sobre los pleitos de niñas y gritando en chino, mientras una veintena de otras chinitas, arregladas como sus ayudantas, las rodeaban para separarlas, todas haciendo exclamaciones en un chino agudo, sonoro, chillante, como los vestidos de las protagonistas o la pintura que recubre las vigas interiores en todo palacio chino...
Y aún antes de eso, ví un programa en el cual una muchacha aprendía baile de salón y luego algo de kung fú, para poder participar en un show que, supongo, era algo así como "China Idol", en el cual primero imitaba una película de acción y luego bailaba un tango al ritmo de Gotan Project. Al final dedicaría su actuación al "pueblo chino" (lo sé porque esa parte y sólo esa frase, la niña la pronunció en un inglés espaciado, lento, entendible). Un show de chinos ¿para chinos? para algunos quizá... donde una niña imita películas americanas y luego baila un tango al ritmo de un grupo que ha tenido más éxito en Europa que en ningún otro lado...
Viajé en total por cinco ciudades: Tokio, Hong Kong, Guangzhou, Shanghai y Beijing. Sus poblaciones suman 66 millones de personas. En teoría sólo había dos idiomas involucrados: japonés y chino (mandarín), pero en realidad terminaron siendo cuatro, pues las provincias Chinas son paises completos y cada uno tiene su propia lengua: Cantonés, Mandarin, Shanganés... Vi también cinco realidades completamente distintas. Era como haber visitado cinco paises diferentes... Pero al final cansa. Y cansa mucho.
Cansa no poder entender absolutamente nada, ni poderte hacer entender de ninguna forma. La mayoría de las "señas" comunes en occidente, significan otra cosa en oriente....
Bueno, y hablando y narrando esta despedida, ya me dieron las 4:50. Si no termino ahora mismo, me dejará el camión. Y créanme, ya no quiero seguir aquí.
Aunque me encantará volver.
G.
4 comentarios:
Me fascina tu relato, debe ser muy dificil comunicarse sin entender el idioma y sin que te entiendan, imagino que debe ser agotador física y mentalmente.
Un beso, espero que hayas tenido buen viaje!
Guaaaaaaaaau!!! Si que andabas lejos!!!
:) Paso a saludar y a exigir saludo de cumpleaños, jajaja!
Que tengas un buen regreso. :)
Me alegro que estés de vuelta. Gracias por tu crónica. Ha sido muy interesante. Los chinos son gente realmente curiosa. Un beso.
siempre los regresos tienen ese aire de predisposicion y angustia a la vez.
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