viernes, 11 de septiembre de 2009

11 de Septiembre de 2001...

Existen fechas que nos hermanan. No necesariamente por que nos conduela lo ocurrido, sino por que nos hace a todos situarnos en un instante determinado de nuestra vida. El temblor de 1985 en México se convierte en un referente obligado para toda una generación: ¿dónde estabas el día del temblor?

Así sucede con el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York. Y con todo lo que rodea al hecho. Y me encanta la idea de relatarlo, pues me hace entrar en contacto con otro "yo" que vivió todo aquello y con el que a veces pierdo contacto.

Recuerdo, por ejemplo, que por aquella época me encantaba bajar avances de las películas en boga, a través de la Internet. Acababa de grabar el trailer de Spiderman, la primera y pensaba proyectarlo en una clase que daba sobre los mitos de los medios masivos de comunicación. La trama del avance era sencilla: comenzaba con el robo a un banco en el que los ladrones huían en helicóptero. De pronto algo detenía a la aeronave y la atrapaba en el aire. Conforme la cámara se alejaba, el helicóptero iba tomando la forma de algún insecto preso en una enorme telaraña ubicada... entre ambas Torres Gemelas...



También por esos días, a mediados de agosto, me enviaron del trabajo a unas conferencias a Boston. Recuerdo estar en el aeropuerto JFK de Nueva York con otro compañero de la oficina y plantearnos abiertamente darnos una escapada a Manhattan. De hecho mencionamos ir a las Torres como una opción, pero decidimos no hacerlo, pues ya nos esperaban en la "College City". "Total!" - nos dijimos - "Siempre podemos volver después".

Justo el día de los ataques, me encontraba con mi ex-esposa, (entonces aún era mi cónyuge), visitando a una amiga suya en Suiza. La muchacha se había casado con un verdadero "ciudadano del mundo" (de origen francés, criado en Australia y Sudáfrica, educado en Estados Unidos, casado con una mexicana y trabajando para una Casa de Bolsa Suiza) y nos recibió muy amablemente unos días para enseñarnos su nuevo hogar. Yo nunca había ido a la tierra del chocolate y el queso (y de los banqueros misteriosos), y debo decir que la experiencia fue entrañable.

Esa mañana salimos temprano hacia un glaciar pues el plan era jugar con la nieve un rato. Durante el trayecto de regreso, entró una llamada a la amiga de mi ex. Era su madre que le preguntaba si estaba bien, pues "una avioneta se había estrellado en el World Trade Center". Por alguna extraña razón todos asumimos que se refería al otrora Hotel de México y nos reímos con la ocurrencia. Sin embargo, durante toda la comida, el esposo de la amiga estuvo pegado al teléfono y nos iba soltando pizcas de información: que habían atacado el WTC de NY, que los mercados mundiales habían cerrado, que era el caos financiero. Recuerdo que aunque sonaba atemorizante, relatado parecía más un problema de computadoras y dineros, que de otra cosa.

Lo impactante fue el regreso en la noche a su casa. Tengo en mi memoria grabado el momento en el que la chica encendió la TV y observamos todos en silencio cómo se desplomaba una de las torres. Alguien preguntó "¿Es una película?" y la respuesta seca fue: "No, son las noticias". Nos quedamos pegados, mudos, viendo por un tiempo indefinido las imágenes de los aviones estrellarse contra la superficie cristalina de las torres, los derrumbes de ambas, la gente aventándose al vacío... Aún puedo sentir cómo se me erizaron los vellos en la nuca y cómo mil cosas pasaban por mi cabeza...

Al día siguiente el esposo de la amiga tuvo que ir a trabajar pues era un caos su oficina. Luego nos enteraríamos que algunos de sus contactos en EEUU murieron ese día. Nosotros visitamos Gruyére, contemplamos las exposiciones de arte fantástico en el castillo del mismo nombre, descubrimos el arte de Patrick Woodroffe (que, por cierto, ahora mi hija dice que es "el mejor artista del mundo"), visitamos la casa de H.R. Giger y por todo un día, logramos alejar de nuestra mente lo que había pasado.

Después vino el calvario del regreso, pues los aeropuertos eran un caos. Los vuelos habían sido suspendidos varios días y encontrabas señoras gritándole a los empleados del mostrador "I'm an american!!!! I demand a place in the next flight to the States." a lo que, impasibles, los franceses y suizos respondían: "It is your own government who shut down the skies, madam"... Recuerdo que tuve una discusión menor con mi ex y con su amiga, pues insistí en comprarme un par de periódicos (uno francés y otro suizo) con la noticia en primera plana. Ellas decían que era morboso y triste. Estoy seguro que tenían razón, pero aún los conservo y no me arrepiento. Me parece que constituyen un testimonio histórico invaluable.

Ya en México de vuelta, encontramos nuevas noticias y discutimos el tema a profundidad con amigos, familiares y todo el que se dejase. Todo el mundo parecía estar en shock y recuerdo claramente que por esos días todos se condolían de los Estados Unidos. Nunca el gobierno americano ha tenido tal apoyo a nivel mundial. Y bastaron unos años con Bush para que de aquella simpatía cayeran a los abyectos niveles de desprecio de hace unos meses...

Por supuesto, la situación afectó en todos los ámbitos. Pronto se declaró "de mal gusto" seguir transmitiendo los videos captados de los choques y el derrumbe de las torres, con lo que tuvieron que salir del aire y de todos los sitios de Internet. Debido a la histeria colectiva y a la "corrección política" fue necesario cambiar los avances de Spiderman, la película más esperada de ese año, y borrar la mencionada escena del WTC NY de la película. Se emitieron nuevas versiones que no hirieran susceptibilidades. Aún tengo ambas y me gusta contemplarlas de vez en cuando. En aquella sesión sobre los mitos de los medios masivos, causaron furor. Y eso que aún no surgía la hipótesis del misil al Pentágono...

También me encontré con que uno de los profesores de las conferencias a las que fui había perdido a un buen amigo en el atentado a las Torres. Me parecía un tanto irreal el recordar que apenas un mes antes lo acababa de conocer y ahora le enviaba e-mails condoliéndome de su pérdida... De pronto me cayó de golpe un pensamiento que ahora también leí en el blog de Humberto: ya nunca conocería las Torres Gemelas. Cuando decidí no visitarlas, apenas un mes antes, era absolutamente impensable suponer que fueran a desaparecer. Y apenas un mes después, ya no estaban ahí. Sencillamente no parecía real...

Existe una pequeña reflexión que Neil Gaiman, autor de la maravillosa saga de novelas gráficas "Sandman", pone en labios de Destruction, el hermano perdido de Dream (Sandman) y que creo que resume maravillosamente aquella sensación:

"I like the stars. It's the illusion of permanence, I think. I mean, they're always flaring up and caving in and going out. But from here, I can pretend... I can pretend that things last. I can pretend that lives last longer than moments. Gods come, and gods go. Mortals flicker and flash and fade. Worlds don't last; and stars and galaxies are transient, fleeting things that twinkle like fireflies and vanish into cold and dust. But I can pretend."

(Me gustan las estrellas, pues nos brindan la ilusión de la permanencia, creo. Allá están brillando siempre, y desde aquí, puedo pretender... pretender que las cosas perduran. Pretender que las vidas duran más que unos breves momentos. Los Dioses vienen y van. Los mortales aparecen y brillan para luego desvanecerse. Los mundos no duran; y las estrellas, como las galaxias, son perecederas, frágiles objetos que tintinean como luciérnagas y se desvanecen en el polvo y el frio infinitos. Pero Yo puedo pretender.)

Pero la mejor anécdota, sin duda, me la contó mi primo, (quien, por cierto, cumplió años ayer y al que aún no he felicitado, pues vengo llegando de viaje...) algunos meses después en una charla informal que apenas ahora recuerdo motivado por la fecha.

Él se había incorporado recientemente a una agencia de publicidad y lo conocían poco los demás miembros del equipo. Era el día 10 de septiembre de 2001 y al día siguiente era su cumpleaños. Siendo afecto a los misterios, pensó despedirse con una pequeña nota que diera sal al día siguiente. Así que al ir de salida, ya tarde, en una oficina aún llena de personas, les dijo:

- Prepárense, por que mañana es un día muy importante.

- ¿Qué ocurre mañana? - preguntaron varios.

- Mañana se enterarán y créanme, no lo olvidarán... Es un día especial...

...

Mi primo es quien aún no olvida el recibimiento al día siguiente.

G.

11 comentarios:

Jean Paul Fiction dijo...

Pues me complace ser el primero en comentar en esta entrada. Si, es verdad, todo mundo recordamos en donde estabamos en ese momento:

Son las 8:31 am.
Me levanto ansioso por continuar la batalla contra un tal "Altezpikard" en el frente virtual del yahoo. Tengo trabajo atrasado de semanas por el hecho de que un cierto "Atico" me ha cautivado en lo más parecido de mi vida a un RPG. Igualmente, tal cuestión transcurre en la virtualidad de la red. El modem es aun telefónico y tengo que esperar a que se desocupe la linea.

Enciendo la tv, y el segundo avión impacta. No recuerdo que tanto paso, si era repetición o no. La voz del comentarista no sabe que explicar; hace minutos decían "accidente" ahora hablan de un atentado. Nunca había escuchado la palabra "Esto es de una magnitud nunca antes vista". No me escandalizo, no me da horror ni nada de eso, por que finalmente no creo que este viendo eso. Ni en los más drásticos escritos de Tom Clancy se narra algo asi. Mi papá entra al cuarto, extrañado como si viendo lo mismo en otro televisor se pudiera constatar que es real.
Pero es real.

Montón de cosas por todos lados. Mitos, Mitología y desinformación se filtran a las noticias. Un "misil" alcanzo el pentagono, "una camioneta con bombas estallo en la Casa Blanca" y más cosas. Nada confirmado, el Boing E4, mejor conocido como Air Force One, esta en el aire.
Ahora digo "El destino estaba preteniendo ser Michael Bay?"

9:30 Am tiempo de México

Le llamo a mi ahora "former friend" Nell, para decirle, se despierta de mal humor y me saca que ya no debo leer tanta novela de conspiraciones. Alguien de su lado de la linea le confirma y me dice "Hay no mames..." Suena a chiste, pero me dice. "Oye pero que eso no hace que EU dispare misiles automaticamente o algo así?"
El clima ya era tan sugestivo, le digo "No creo" pero. Digo, que se piensa ante algo asi?

10:30 Am Tiempo de México

Mi madre esta supernerviosa, hay una tía viviendo en Brooklyn. No hay modo de llamar, llamamos a California donde esta mis abuelos y toda la famila por parte materna. Es casi imposible comunicarse.

11:30 Am Tiempo de México

En Telemundo ya se lee la leyenda "America Bajo Ataque" con una bandera norteamericana en llamas. Se confirman los demas aviones. Circula un rumor extraño de un avión canadiense que fue derribado erroneamente por un f-15. Obviamente eso se va directo al buro de los X-files, junto con la torre 7 y montón de teorias. Deleite de los conspirafilios.

1:00 Am. Tiempo de México

La repetición de un George Bush retraido con una chamarra casual, intentandole en vano, ponerle fuerza a sus palabras para que evoquen una consigna vengativa. "The Strenght of America has been tested by a faceless coward, we´ll show them that we will pass this test".
Pa mi gusto, el tipo ta más pálido que nada. Es un guiñapo.

Y una pregunta queda flotando "Who are them?"

La comida es inundada por toda clase de comentarios de asombro, de explicaciones, de extrapolaciones a la ciencia ficción y una, una sola viene de regreso diciendo "Nah, pa mi que jueron ellos mesmos"

Asi transcurre el resto del día. Posteriormente:

La tia de Brooklyn ta asustada pero bien. La famila de California ta furiosa pero bien. Un tio dice en su hermoso spanglish. "Aaah fuck esos dudes que se ponen una pinche toalla en "jed" osea "Head"."

En mi rincon favorito virtual del Atico. El freak y el Pinacate se atribuyen sarcasticamente la responsabilidad. Un tal JokerFlo les reclama diciendo que fue el. La Potrilla revela sus dotes de periodista y se avienta unas largas disertaciones sobre politica militar con algun otro docto miembro del club. Van desde las bromas, hasta balances de poder en Medio Oriente, con detalles que incluyen el armamento de un F-16. Aun tengo esos discursos por ahi.

Mi hermano me cuenta un chiste: QUe dijo Bush del atentado?...
..."En la TorrE!.
si lo se, pero en ese momento me hizo reir.

Georgells dijo...

Jean Paul! Qué excelente narración de sucesos. Puedo revivir parte de lo que viví o conversé con mucha gente de entonces. Ya había olvidado que por aquella época estaba en furor el dichoso Ático del Freak y las atribuciones de aquellos villanos sobre los acontecimientos.

Qué días aquellos! Yo tengo compilados apenas los primeros 1200 mensajes. Algún día deberíamos buscar quién más tiene guardados mensajes y publicar un libro, que, por supuesto, nadie entendería y mucho menos comprarían, pero sería constancia de la locura humana en uno de sus aspectos más amables...

Un abrazo, caballero!

G.

...flor deshilvanada dijo...

:)

Solo vengo a dar mi presente para que sepas que te leí... mañana con tiempo te dejo un comentario.

Cómo me encontraste?

Qué lindo verte!

Besito.

Georgells dijo...

Hola Evan! (¿Flor?)

¿Cómo te encontré? Sólo tuve que hacer click sobre la liga de tus comentarios anteriores y me llevó a tu perfil y de ahí a tu nuevo blog.

A mi también me dió mucho gusto encontrarte. Te mando un abrazo y por aquí nos vemos!

G.

...flor deshilvanada dijo...

Volví! :)

Sí flor jajaj me estoy deshojando (deshilvanando) como una margarita...

Recuerdo perfectamente aquel día, yo estaba ultimando detalles para abrir mi negocio que lo hice dos días después y me pasé el día y la noche pegada a la tele mientras preparaba todo. La conmoción fue impresionante no lo podíamos creer.

El comentario de tu primo me erizó.

Te dejo un besito, nos estamos viendo.

:)

Carlos dijo...

Excelente post George.
Voy saliendo a la radio y vuelvo ;)

Carlos dijo...

Que cosas tiene la vida George.
Me imagino que la desorientación por las 7/8 horas de diferencia horaria debe ser shockeante!

Yo estaba recién llegado de USA, dos o tres días. Había pasado un par de meses por asuntos laborales por ahí, y estaba en las consabidas bienvenidas con los amigos y visitando viejos antros.
Total, un telefonazo me despertó malhumorado, era mi madre, y me dijo: -Prende la tele!

La resaca desapareció y créeme que me bajoneó tanto ver el espectáculo, apenas ardía la 1ra torre y yo pensaba que error de navegación del piloto, controladores aéreos, etc, cuando PUM! el segundo avión.
Supe enseguida que USA era víctima de ataques terroristas.
Me puse muy sensible, NY es una ciudad que amo, y lloré, si, lloré de rabia, impotencia, lloré porque vi gente caer.
El resto George ya es historia.

Muy buena la anécdota de tu primo eh!

Un abrazo.

Georgells dijo...

Evan! Que emoción ahora que decías que los eventos fueron justo cuando comenzabas tu negocio. Ambas eran situaciones emocionantes y me puedo imaginar que sumadas habrán hecho de ese tiempo algo para recordar... Me llamó la atención que la anécdota de mi primo te inquietara. No lo había visto de esa forma (siempre me río cuando la pienso), pero debe haber sido también un momento muy incómodo para algunos de sus compañeros de trabajo.

Carlos! Bienvenido! Era en verdad de no creerse. Y sí, puedo evocarte llorando de rabia. Curiosamente, NY es también una ciudad que me encanta. Sobretodo me llama la atención que las cicatrices "no cierran" y apenas se dan permiso de volver a hablar de ello. Hace poco estuve allá y al visitar Ground Zero, se ve la construcción y apenas puedes imaginar las torres ahí paradas...

Abrazo!

G.

Manuel dijo...

Ese día estábamos en Nueva York..., ¿acaso no lo recuerdas?
Bienvenido a "Días intensos". Una vez dentro, ya no podrás salir.

Jo dijo...

Esas fechas y momentos que nos hermanan por los hechos que estando aún en distintas latitudes, dispersos y hundidos en medio de lo cotidiano en el propio hervidero me recuerdan que es imposible escapar siendo tan ajenos los unos de los otros como autistas o permanecer indiferentes

siempre hay algo que nos hace voltear y que algo remueva en ti o en las entrañas


El temblor que siendo apenas un pendón no concebia el desastre y la magnitud... Recuerdo perfecto ese día y el estremecimiento no lo puedo describir ante la imagen que registraba mis pupilas simbolos importantes quizá para la ciudadanía norteamericana hecha lios y con desconcierto mirando como se derrumbaba todo.


Ayer sucedió lo mismo mirando el televisor con los sucesos que se dan de súbito en el metro. te das cuenta que somos pequeños ante la naturaleza, pequeños ante la desgracia, atónitos ante lo inesperado de ciertas circunstancias
es ese descontrol que a veces proveen otras personas y lo que nos desencaja repentinamente


Los demás artilugios mejor nos los inventamos, incluyendo la risa, antes que nos las arrebate uno mas vivo a la vuelta de la esquina, por salir a trabajar o a divertirnos.

La tendencia generalizada al andar en las ciudades en colectividad, al mismo tiempo nos vuelve anónimos, llenos de conflicto puesto que pasamos la mayor parte imersos en ellas, llenos de estréss y preocupación casi como en un hervidero.

Las barbaridades de todas las ciudades ya sean grandes o chicas, concretamente no son un problema geográfico ... la mayoría de nuestras desgracias casi siempre son un problema humano (ultimamente)

Yo también debo preguntar como me encontraste pero me alegro de leerte yo.

Georgells dijo...

Hola Manuel! En efecto, todos estábamos en NY ese día... lo había olvidado... Y sí, estoy seguro que de ahora en adelante tendré muchos "Días intensos".

Hola Jolie! Comienzo con tu última pregunta. Llegué a ti, creo, a través del blog de Lata, a la cual llegué a través de otro blog, creo que el de Ilich, pero no estoy seguro. (Y creo que fue un acierto). Las barbaridades son siempre humanas, pues la naturaleza y la suerte no tienen consciencia ni intención. Somos los seres humanos los que revestimos nuestros actos de finalidad y, con ello, los ennoblecemos... o los hundimos...

Abrazo,

G.

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