Existe una expresión tradicional en México: "eres como Jarrito de Tlaquepaque". Era más utilizada en los tiempos de los abuelitos, pero todavía se usa bastante y, como suele suceder con estas cosas, la gente la sigue entendiendo aunque muchos quizá ni siquiera se pregunten su origen. Tlaquepaque es un municipio del estado de Jalisco, ubicado al centro-oriente del país. En alguna época sus jarros y artesanías de barro en general eran famosos por su pésima calidad. Los dichosos jarritos se rompían fácilmente. Se convirtieron en el epítome de "frágil". De algo que por cualquier pequeño golpe mostraba de inmediato una grieta, una fisura irreparable y perenne...
Existe gente así. Gente frágil. Gente cuyo corazón se resquebraja a la menor provocación. Gente "sentida" que es como aquellos Jarritos de Tlaquepaque. Personas a las que una frase, una palabra, más aún, una mirada bastan para romperlos. Para que guarden algún rencor, para lograr su enojo, su ira, su sentimiento negativo hacia nosotros.El problema con la gente que es así, que reciben tal sobrenombre, es que las demás personas comienzan a no tomar en serio sus desplantes. La frase aquella desmitifica sus berrinches y su ira, los despoja de toda racionalidad y justificación. Cuando alguien ha sido calificado de "jarrito de tlaquepaque" está perdido. Nunca más se le tomará en serio su tristeza o su berrinche. Ha sido etiquetado y, por ende, los demás ya no lo tomamos en serio, quizá acaso por que él mismo se toma demasiado en serio a sí mismo...
Me preguntaba qué será lo opuesto. Primero pensé en "gente de diamante" pero en realidad esa persona sería tan sólo otra cara de la misma situación. Personas cuyo grado de dureza en el fondo revelan también una disposición a que las marcas de la vida, los "resquebrajamientos" aunque difíciles de provocar, sean eternos...
No, los opuestos no serían la gente diamante, sino... la gente de goma. Aquellos de personalidad tan elástica que los posibles golpes externos se amortiguan y se pierden en su superficie. Los que se amoldan a todo y a todos. Los flexibles, los moldeables, los seres de goma. Quizá sufran menos, pero ¿serían también mejor compañía? ¿Se puede estar con alguien que nunca toma nada personal, que jamás se siente herido si no recibe la mirada correcta? ¿Se puede uno sentir seguro con alguien a quien aparentemente nada lastima, nada incomoda, nada preocupa?
No lo creo. ¿Y ustedes, qué opinan?
P.S. Por cierto, las fotos son de hdaniel y 2ereyes, ambos de flickr. (Muy útil para encontrar imágenes por cierto...)
3 comentarios:
Uff, muy de acuerdo con lo que dice Krisalys. Con el tiempo uno aprende a tomar las cosas dependiendo de quien vengan y del motivo que las impulsa ... y se vuelve diamantina!! Pero, eso jamás querrá decir que no sintamos, sólo que aprendemos a defendernos. Tema para largo ... yo soy MUY sentida, pero nunca hago escándalos, simplemente me doy la media vuelta y sigo con mi vida. :/
Cariños!
hola
Lo opuesto es "tener alma de teflón", a la que todo se le resbala.
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