El tiempo es siempre impredecible. Y sus caprichos encierran el sutil placer de la aventura. Escribí la mayor parte de esta entrada hace dos semanas y, debido a miles de pequeños imprevistos, no había podido pulirla. Hoy, 5 de mayo, falleció un viejo maestro. Un gran hombre, (quien, por cierto, hubiera reprobado este tipo de entradas). Así es la vida, finita. Como las sociedades, como los imperios, como las culturas y como el amor mismo. El universo es finito. Es nuestro espíritu el que se vuelve infinito...
El Diablo. Su sola mención sirve para poner nerviosos a algunos. Suspicaces a otros. Aleja a los más supersticiosos e, irónicamente, atrae curiosos no siempre requeridos... Aún cuando lo hayamos emparentado con los cuentos de hadas, leer de súbito una referencia al Demonio, siempre atrae nuestra atención. Así sucede con todo referente cultural, particularmente cuando la connotación es negativa y Lucifer es justamente eso: una referencia al "mal" en nuestra cultura.
Si no lo han hecho, les pido que antes lean el post anterior sobre las religiones y su postura ante el mal... Y, si son particularmente susceptibles, o intuyen que su fé o sus creencias podrían verse violentadas, mejor suspendan esta lectura.
...
El Diablo es la personificación del Mal, bajo la cosmovisión judeo-cristiana y sus derivados. Muy probablemente, su imagen y concepción originales se nutrieron de un sinfín de dioses o espíritus malignos que han poblado las mitologías del pasado, como el Hades griego y el Anubis egipcio. Y hoy por hoy, la sopa cultural que se ha cocinado gracias a Hollywood y los medios en general, han contribuido enormemente a modelar su imagen en el colectivo popular.
En términos estrictos, del Demonio sabemos que es un ángel caído, que está a cargo del Infierno, que comanda un importante ejército de seres espirituales, rebeldes al Plan Divino, y que su objetivo es lograr que las almas de los humanos fallen en su camino de regreso a Dios... Aunque parece mucho, en realidad esto es todo lo que tenemos por seguro. No sabemos su verdadero nombre, su función original, su rango dentro de los cuerpos angélicos, su verdadera relación con Dios... vaya, no hay acuerdo alguno aún sobre su apariencia. Y lo peor es que ni siquiera sabemos bien cuál fue su crimen /pecado /falla, o lo que sea que haya cometido. Y es particularmente sobre este punto que adquiere sentido su existencia.
Primera parte: ¿Qué es?
Definir su especie es muy sencillo: no puede ser otra cosa que un ángel (del latín "Aggelo": el mensajero). No puede ser equiparable a Dios, sino subordinado a Él. Por otro lado, es anterior a los seres humanos y está presente en toda la narrativa religiosa, así que fue creado al inicio de los tiempos. Para la mayoría de los estudiosos, el Diablo debía haber sido en su origen el primero entre todos los seres angélicos, pues sólo así se explica su poderío y el que haya conseguido que dimitieran la tercera parte de los ángeles. (Esto último se asume por el párrafo apocalíptico en el que se menciona que "El dragón barrió con su cola un tercio de las estrellas del cielo"). Otros teólogos, como es el caso de Santo Tomás y de San Anselmo, nunca aceptaron que el ser más perfecto de la Creación, pudiera oponerse a Dios, así que consideraron que debía ser un ser inferior en la escala angélica. Un poco de "orgullo" teísta quizá.
De acuerdo al rito católico-cristiano, existen 9 categorías angélicas, divididas en 3 coros, siendo, del más encumbrado al más simple:
Primer Coro (los únicos con acceso a Dios).
- Serafines ("Seres de fuego")
- Querubines ("Asientos de Dios")
- Tronos
Segundo Coro (sólo son mencionados una vez en toda la Biblia. Algunos consideran que son más bien una metáfora de las cualidades de los seres espirituales)
- Dominaciones
- Potestades
- Virtudes
Tercer Coro (La base, los obreros, los que pueblan el Universo y el Mundo).
- Principados
- Arcángeles
- Ángeles.
Partiendo de la base de que existe la misma "distancia" entre los seres humanos y los ángeles, que entre estos últimos y los arcángeles, un Principado es casi ininteligible para un ángel inferior. Mucho menos para un ser humano. La diferencia entonces con los Serafines es incomprensible incluso para la mayoría de los seres angélicos. Asumir que un ser de los niveles más básicos podría disentir de Dios de manera profunda es no sólo absurdo, sino infantil (con el perdón para el gordito Aquino). Mucho menos ser líder de una "rebelión angélica"... o hacer frente a la espada justiciera de San Miguel, actualmente considerado el General de las huestes angélicas.
Los Serafines, los que "caminan con el fuego", fueron descritos por el Profeta Ezequiel como seres con 6 alas: 2 para cubrirse los pies, 2 para cubrirse las manos y otras 2 para cubrirse el rostro, pues su luz deslumbraría y cegaría a cualquier ser que los viera directamente. Según la tradición oral, los Serafines rodean a Dios para evitar que la Luz de Dios destruya la Creación, debido a su brutal intensidad. De hecho, ellos son Seres de Fuego (los que caminan en el fuego, para ser exactos).
Sobre los Serafines hay disensión pues según el rito Hebreo eran 6, y al final fueron 7 (uno se "dió de baja" y luego se incorporaron otros dos). Según los Musulmanes sólo son cuatro los Ángeles Mayores que guardan el Trono de Alá, y según los Católicos serían una infinidad, aunque destacarían los cuatro principales: Miguel ("Quién como Dios"), Gabriel ("la fuerza de Dios"), Rafael ("la cura de Dios") y Uriel ("el fuego de Dios"). Todos estos ángeles se dedican a contemplar a Dios y a cantar la "Trisogonía" (el "Santo", "Santo", "Santo"), con tal fuerza que su ruido resuena en el Universo. Hay quienes han querido ver en aquel barullo la partícula "Ohm" que es el ruido residual del nacimiento del Universo para Budistas.
A pesar de las protestas de los puristas, me parece lo más lógico ubicar a Lucifer en el Primer Coro Angélico. Esto es debido a que tiene "derecho de picaporte" (entra y habla con Dios cuando le viene en gana, tal y como se relata en el Libro de Job); pareciera tener la encomienda de "probar" a los fieles de Dios, pues Satán lucha con Jacob en el desierto, sugiere las pruebas de Job y tienta a Eva en el Paraíso. Adicionalmente logró convencer de su rebeldía a la tercera parte de todas las huestes angélicas (un ángel no seguiría a cualquiera). Atreverse a cuestionar a Dios, es algo que sólo podría un ser muy estúpido o muy brillante. Alguien que conociera el Plan Divino muy de cerca.
Segunda parte: ¿Quién es?
Así como nadie sabe el verdadero nombre de Dios (los nombres reales tienen poder), nadie sabe el verdadero nombre del Diablo.
"Diablo" es un vocablo latino que significa "El que engaña", mientras que "Satán" en Hebreo significa "El adversario". Ambos son denominaciones al más puro estilo de Harry Potter... ("El que no debe ser nombrado"). El no conocer el nombre, confiere un aura más terrible al Maligno. Otros apelativos, como "Demonio" (del griego Daimon), vienen de la concepción de seres traviesos que ahogaban a los viajeros en los ríos. En otros ritos, como el musulmán, estos seres traviesos eran denominados "Jinns" o "Djinns", criaturas mágicas, que a veces mostraban un lado oscuro. Como los Kelpies escoceses, los Oni japoneses, etc.
Lucifer, en griego, significa "El portador de la luz". En el libro del Profeta Isaías existe una referencia aparente a la caída en la cual se habla de la expulsión de los Cielos del "Lucero de la Aurora", nombre común en las antiguas culturas asiáticas para denominar al planeta Venus. Los Padres de la Iglesia aprovecharon este hecho para comenzar a denominar al Diablo como "Lucifer". Aparentemente esto confirmaría la posición de preeminencia de este Angel, como primer encargado de portar la Llama Eterna, que anima la Creación. Luzbel sería otra variación del mismo tema (Luz Bella, en latín).
La Biblia menciona algunos nombres: Belial, Baal, Asmodeo, Belzebú, Antioco... sin embargo, o bien son antiguos reyes persas (enemigos acérrimos de los judíos) o demonios al servicio del Maligno. Príncipes del Infierno.
Así que no sabemos cómo se llama. Pero existe una fuerte corriente que supone que su verdadero nombre era "Samael". Todos los ángeles deberían tener un nombre que terminara en el sufijo "el", pues los refiere a Dios. Miguel significa "Quién como Dios", así como Gabriel es "La fuerza de Dios". Rafael es "La cura de Dios" y Uriel es "El fuego de Dios".
Miguel es el Señor de los Ejércitos. Derrotó y expulsó a Satán de los Cielos y actualmente es el Primero en el Cielo. Gabriel es algo así como "el chismoso" divino: fue el encargado de avisarle a Noé sobre el inminente diluvio, es el ángel de la anunciación a María, le dictó el Corán a Mahoma y, también le relató al profeta Enoch su libro. Una vieja tradición dice que Gabriel se aloja en el vientre de la madre próxima a parir y acompaña al feto en su última semana de gestación. Durante ese tiempo le susurra el gran secreto de su vida y luego sella sus labios poniendo su índice sobre ellos. Por eso todos tenemos un hoyuelo sobre el labio superior, bajo la nariz.
De todo lo que ha revelado Gabriel, lo más interesante es el texto de Enoch. Libro apócrifo bíblico, relata la Guerra en el Cielo, la Caída y es la fuente de información más amplia sobre Lucifer. Samael era uno de los seis Serafines más encumbrados y luego él y otro más desaparecen del rito. De ahí la gran sospecha.
De Rafael se sabe muy poco... pero Uriel... ¡Ah!, Uriel... Uriel es el portador de la Espada Flamígera. Se encargó de enviar a los primeros ángeles rebeldes al Tártaro (sip, hubo unos ángeles que adoptaron formas humanas y "conocieron" a las hijas de los hombres, dando a luz a los Grigori - equiparables a los Titanes griegos). También expulsó a Adán y Eva del Paraíso y, según la creencia popular, es el Ángel de la Venganza (quien decapitó a los primogénitos egipcios cuando la saga de Moisés). De hecho, hubo alguna vez un culto a Uriel extremadamente parecido al Satanismo de principios de siglo (o al más reciente culto "a la Santa Muerte" practicado por los sicarios del narcotráfico). Fue tan fuerte, que en el año 745 fue "degradado" de Serafín a Querubín, para evitar que su veneración se volviera peligrosa.
Los cuatro Ángeles mayores han sido bautizados en su momento "Ángeles de la Muerte", "Venganza de Dios" y han hecho el trabajo sucio. Uriel es un fuerte candidato a haberse convertido en Lucifer, pues también era el Señor del Tártaro (otro nombre para el Hades, que luego serviría de modelo para el Infierno Cristiano).
Tercera parte. ¿Qué hizo?
Según el rito Musulmán, el primero entre todos los seres mágicos (Djinns) era Iblis y el conflicto comienza cuando Dios pretende que los Djinns se postren ante Jesús, ya encarnado en hombre. Iblis se niega y la guerra comienza. Otra versión dice que la negativa ocurre cuando Dios le pide al Ángel Mayor que se postre ante el hombre. Este argumento fue plasmado bellamente por John Milton, escritor inglés, anglicano, progresista (defendió el derecho al divorcio de la mujer en una época en la que todo les era prohibido) en su obra "El Paraiso Perdido", cuando hace al Demonio, entonces aún un Serafín encumbrado, exclamar: "¡Un ser de fuego jamás se inclinará ante un ser de barro!"... La soberbia y orgullo luciferianos se reafirmarán cuando, una vez derrotado, exclama nuevamente: "¡Mejor reinar en el Infierno que servir en el Cielo!".
En efecto, sin importar si fue ante el hombre o ante Jesús (ambas versiones presentan diversos problemas teológicos y cronológicos), la esencia del pecado del Demonio es la soberbia. Por eso es también el primer pecado capital...
Cuarta parte. ¿Cómo actúa el Diablo en la vida de los mortales?
Lucifer tiene cuatro formas de intervenir en la vida de los hombres:
1. Tentación. Es colocar una imagen en la mente de la persona, en la forma de un recuerdo o una fantasía (tentación interna), o ponerle enfrente un elemento material (tentación externa) con el objeto de orientarlo hacia el placer y a negar a Dios.
2. Obsesión. Es tomar el control de alguna parte del cuerpo (Obsesión de la carne) o de las posesiones de la persona (Poltergeist), para infundirle miedo y debilitar su voluntad. Es famosa la anécdota del Cura de Ars que soportó un Poltergeist por 18 años sin flaquear en su veneración a Dios.
3. Posesión. Cuando el Demonio toma el control total del cuerpo de una persona, relegando su espíritu a un rincón del mismo.
4. Nigromancia. Total y completa sumisión al Demonio, quien a su vez repaga al nuevo vasallo con la capacidad de ejecutar tranformaciones materiales malignas...
Quinta parte. ¿Qué representa el Diablo?
Con mucho, la parte más interesante del Demonio, es su papel en la Creación. Si fue Creado para rebelarse, Dios es un manipulador. Si su rebelión fue genuina, el dilema teológico es aún más complejo: ¿Dios creó a el ser más perfecto y aún así éste no entendió el mensaje? ¿Cómo puede haber pecado de soberbia el primer y más encumbrado ángel, quien estaba más cerca de Él?
Para los teólogos, es un ser derrotado, pero que vende cara su derrota. En la más pura ortodoxia cristiana, el Maligno quiere arrebatarle almas a Dios, como venganza. Todo el sentido de su existencia actual se reduce a un berrinche (lo cual no habla muy bien del "más perfecto ser creado" y, por ende, de su Creador). Lo anterior permite separar a Dios de aquella concepción del Antiguo Testamento donde era un ser vengativo y terrible. El Diablo es una opción conveniente para que Dios pueda ser "todo bondad". Es el Diablo quien presenta las opciones a los humanos para que ejerzamos nuestra libertad, a través de la tentación. El más fiel retrato a esto se encuentra en la película "Devil's Advocate" con Al Pacino y Keanu Reeves: "Yo no hice nada, todo lo decidiste tú..."
Toda leyenda tiene un fin moralizante y quizá el Diablo representaba esa tensión preexistente entre el primogénito y el padre, en los viejos clanes del desierto. La rebeldía del hijo es castigada con la expulsión. Pero también representa su independencia. En un tono historicista, el Diablo es la adaptación al monoteísmo de los principios dualistas que eran comunes a las antiquísimas religiones asiáticas. Supedita el "mal" al "bien" para dar con ello esperanza a los mortales. Quizá por ello conquistó el cristianismo a los romanos: porque la caótica religión greco-latina no da pie a la esperanza, sino al fatalismo. Si el Diablo es un principio concreto de maldad, supeditada a la bondad suprema, entonces sí hay esperanza. El Diablo sería, en este sentido, el elemento que permite al hombre aspirar a vencerse a sí mismo.
Algunos han visto en el Diablo otra encarnación de Prometeo. Tienta al hombre para mostrarle un destino diferente. El Diablo, finalmente, representa la libertad. Es algo así como la "opción" que plantean en la película "Matrix" para asegurar el control de los seres conectados a ella. La existencia misma del Diablo define la capacidad de elegir algo distinto de Dios. De no estar de acuerdo. Quizá es el gran acto de madurar...
G.

12 comentarios:
Pero que excelente y enjundiosa entrada, Georg!!
Me voy a copiar algunas partes, porque aquì, lo tengo todo resumido y puedo discutir con cualquiera sin apelar a la memoria.
(Ademàs, algunos polìticos son encarnaciones de este personaje)
Felicitaciones!!
ai dios..! tendré que buscar en mi propia madurez definiciones, sentidos, razones, lógicas... porque si bien me había mantenido a raya, el lado oscuro renació con tu post... oh shit! tiru ri ru
Magnífico tu texto, sin duda mientras lo leía imaginaba que lo más difícil de escribirlo fue sintetizar tanto knowledge sobre el tema.
Para mi religión está estrechamente ligada al dilema existencial por lo que el tema que planteas es súper interesante.
Leyendo sobre ciencia me pasa lo mismo, me veo todos los capítulos en H.Channel sobre materia/energía oscura y los misterios de las dimensiones (4ta. en adelante).
En mi opinión, llegará el momento en que la ciencia se reencuentre con este tipo de dilemas espirituales y solo entonces la humanidad tenga herramientas para explicar lo que hasta ahora ni el LHC en suiza ha logrado decodificar. Me da pena que si la era glacial que ya comenzó no lo impide, de todas formas no lo veré.
Devoré este texto. Gracias Georgells.
Pd. Estuvo re bueno eso de "if tyou rather the blue pill then..."
Hay Master Georgui...
Ora si me dejo asi "OO".
No pues esta entrada esta para imprimirla y teneral de referencia.
Creo que merece una releída, aparte de que es un tema sumamente extenso.
Una pregunta, antes del "Diablo" como concepto en la religión, me refiero en las grandes religiones politeistas. Como se definía iconicamente lo "bueno" y lo "Malo". Segun entiendo, creo que a veces los mismos dioses podían tener esta ambiguedad, no necesariamente que hubiera uno con determinado rol.
Claro que, en los Sumerios o en los Egipcios si había como que ciertas deidades que tendían más al "dark side" como el caso de Seth.
Pero bueno, sumamente ilustrativa su entrada. Felicidades!
La existencia del Diablo es la prueba plena de que se nos doto de "libre albedrío"
ashhhh LIBRE ALBEDRIO... el más grande regalo de Dios, o lo que nos complica la vidaaaa?
El "mal", existìa entre los sumerios.
Se llamaba "Upnapistim" y, curiosamente, tenìa forma de serpiente.
....tentación, obsesión, posesión y nigromancia. Ay, ay, ay...que me parece que me voy a quedar un ratito en la cuarta parte. ja,ja
Me encantó.
Un abrazo
Hola!!
Gaucho: Caray! gracias! por cierto, gracias por la información de Sumeria, que me hace falta leer más sobre ellos.
Mis: Admita su lado oscuro y acéptelo... es mejor para el estrés... ;-)
Tessitore: ¡En efecto! sintetizar todo fue lo más difícil, pues en primer lugar quería poner más y más información... gracias por tu comentario.
Jean Paul: Gracias! sobre los conceptos anteriores del Mal, te recomiendo el post que hice sobre las religiones. En general había dioses que "se portaban mal", pero aún los buenos tendían a ser berrinchudos y crueles...
Lucercita: Justo esas palabras le dice el Diablo a Sandman en la famosa saga de Neil Gaiman, del mismo nombre: "No sé si te hago la vida más sencilla o más complicada, pero ese al final ya es tu problema"...
Eau: jeje! te imagino practicando en esa parte (aunque la "Obsesión de la Carne" tiene connotaciones interesantes también ;-)
Abrazo!
G.
Excelente entrada Georgells
Tantos puntos interesantes, empezando por esa imagen de Doré que, a mi modo de ver, resume bien nuestra visión judeo-cristiana sobre el origen del Diablo. Leyendo los significados de su nombre, me quedo con Lucifer: ser portador de luz (un poco como símil del conocimiento) es algo que me gusta.
Sabes? Creo que yo siempre he visto a Lucifer como el Adversario, como el rebelde, el que se opone al absolutismo visto como al poder absoluto, el conocimiento absoluto.
Si hemos de creer (que no cuesta mucho trabajo) las formas en las que Lucifer actúa sobre nuestras vidas, debo admitir que conmigo funciona: la tentación y la obsesión han sido mi talón de Aquiles.
Saludos
PS Fuera de tema, al leer sobre el Diablo como el “adversario”, me acordé de un libro que me dejó de una pieza. No es propiamente sobre el Demonio, sino sobre el mal y la mentira, vistos como sino y, a la vez, elementos consubstanciales del ser humano. Y se llama justo así “El adversario”, de Emmanuel Carrère (Ed. Anagrama). Lo más impactante es que el autor se basó en un sonado hecho criminal ocurrido en Francia hace algunos años. (y tiene una aceptable versión cinematográfica protagonizada por Daniel Auteuil y dirigida por una mujer, Nicole Garcia).
No me dio tiempo de leerlo todo ayer! ash.
Pero justo antes de leerlo, yo estaba buscando algo relacionado con el ayin hara (mal de ojo) que para mí es la representación del diablo en las personas jajajajaja.
Insisto...en esa HHUniversidad del Regnum creo que hay una vacante que podrías llenar.
Este post merece una detenida lectura, Georgells y ahora estoy trabajando así que lo leeré esta noche.
Un beso para ti.
STEKI.
¡Hola Marichuy! Gracias por tu comentario. A mi también me gusta ver en la imagen del Diablo a ese adversario, ese rebelde que de su incongruencia, nos obliga a reflexionar sobre nosotros mismos. ¡Y buscaré ese libro! debe estar excelente. Ya te contaré.
¡Hola Estopes! Veo que ya casi sales de viaje. Y que los cambios en tu vida siguen. Espero que no caigas en lo del mal de ojo (no sabía que era "ayin hara"), y que tomes control de todo lo que quieres... Y sobre la Uni del Regnum... ¡jajajaja! ahora justo andan un poco devaluados... pero quizá luego te invite a una de las que sí doy.
Steki! gracias por pasar.
Abrazo!
G.
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