lunes, 28 de enero de 2008

Reunión de Padres de Familia... de Babel...


Tengo una hija de 5 años que asiste a un Colegio Montessori. Acostumbro pasar por ella en las mañanas a casa de su madre y luego llevarla a la escuela. La semana pasada me avisaron que había reunión sobre el incremento de cuotas y, evidentemente, me apunté para ir...

Jueves pasado 8:30 am. Auditorio del Colegio Montessori...

Aparece el Director Administrativo, de origen ¿alemán? ¿holandés? ¿nórdico? a quien llamaremos Werther. Esposo de la Directora (y original dueña) de la escuela, a quien llamaremos Carola...

Werther viste: saco gris de lana, camiseta azul marino, pantalones de mezclilla, tenis blancos y una gorrita de color vino con la palabra "California". Sus rubios cabellos tienen el largo del "príncipe valiente" y sus ojos azules y su rostro se ven serenos, confiados. Alguna de las mamás susurra por lo bajo: "Este cada día está mejor..." y su interlocutora le contesta: "Es que le sentó bien la separación". "¡¿Están separados?!" - exclama la primera y de inmediato se tapa la boca como apenada de que los otros 40 asistentes hubiéramos escuchado. "¿No sabías?, llevan algunos meses, por eso Carola adelgazó tanto y se ve tan demacrada...". "Pues este cuate se ha puesto como mango..."

Werther comienza dando la bienvenida en un español bastante bueno, aunque con esa curiosa entonación del hablante no nativo. Nos explica que la reunión obedece a una convocatoria que realizó la Mesa Directiva de los Padres de Familia, para hacer una petición respecto del aumento en las colegiaturas para el año que viene. Somos un poco más de 60 asistentes. Quizá 10 papás y el resto, mamás. Sólo dos individuos usamos corbata. La mayoría optaron por una vestimenta que va de lo informal a lo francamente kitsch...

Werther continúa explicando que a pesar de que la inflación se sitúa en un 4%, el aumento este año será del 12%, debido a que, adicionalmente a incrementos superiores en insumos como el agua y la luz, su principal egreso son los salarios de las "guías" (equivalente a maestras o educadoras) y éstas recibieron a su vez un aumento significativo, debido a las presiones económicas del mercado y sus necesidades. Me digo a mi mismo que suena razonable.

Toma la palabra una de las mamás asistentes. Enfundada en pants (conjunto deportivo) de color azul cielo, sin gota de maquillaje y con el acento indudablemente mexicano (que tan dulce parece a los españoles y tan curioso a los argentinos) aclara que en vez de una pregunta quiere señalar la imposibilidad de afrontar un incremento de ese calibre. Que la mayoría de los padres son asalariados, que sus aumentos no fueron en aquella proporción, que le da gusto que algunos padres puedan afrontar el gasto, etc., etc., etc. El incremento representa unos US$50 al mes, que se traducen en US$500 al año (10 colegiaturas). Si la familia tiene varios hijos en la escuela, esto se multiplica. Me digo que también su postura suena razonable.

Werther responde con calma que también hay que ver la escuela como un negocio y los negocios requieren también adaptarse en sus ingresos. Se oye curiosa su explicación del cálculo de la inflación mexicana con su acento germano y su look angelino...

Rumor en el auditorio.

Toma la palabra otra mamá, al fondo a la derecha, con ese acento del Cono Sur que confunde la "y" con una suave "sh": "ssshho quiero preguntarté si vos creés que eso es congruente con el discurso de la comunidad montessori". No me considero experto con los acentos, pero me parece bonaerense.

Más rumores en el auditorio. Algunos padres comienzan a mostrarse intranquilos.

Werther responde que no hay que mezclar una cosa con la otra. Que lo académico es aparte, y que hay que procurar ver a la escuela también como un negocio.

Un tercer padre toma la palabra. Cabello largo, desordenado, barba, vestimenta propia de algún fotógrafo del National Geographic… pero situado en el auditorio de una escuela primaria en el centro de una ciudad enorme y cosmpolita. En un tono aún más marcado que la madre anterior, revela entonces su muy probable origen uruguashhho: “Entoncés mostrá las cifras de los gastos. Digo, si es un negocio ¿no?”.

Otra madre interviene desde el fondo del salón. Joven, muy guapa, bronceada y vestida, quizá “demasiado” para la ocasión: joyería exuberante por todos lados, vestido corto negro. Su acento portugués me hace sospechar carioca. “Es que vos podés facer uno mostrarlos y nosótros auno entender voso incremento”.

Por lo bajo, sonriendo, comienzo a sospechar que esta reunión es lo más parecido que podré vivir en mi vida, a un Comité de las Naciones Unidas...

Werther responde a ambos con un tajante “no”. La escuela es un negocio, pero privado. No tiene por qué mostrar sus cuentas. Que tiene que poner la “línea” en algún lugar. Aunque suene duro, tiene la razón. Es lo bueno de los nórdicos y los sajoes: simplemente dicen las cosas como son sin temor a "herir suscptibilidades".

Posteriormente pude escuchar las opiniones de una mamá norteamericana muy tímida, otras dos que, supongo, eran chilenas, muy simpáticas y parlanchinas, y una mamá española que supongo era sevillana (sin ánimo de ofender ni herir susceptibilidades, fue el único momento de la reunión en la que deseé haber contado con traducción simultánea).

Otro padre toma la palabra y explica, finalmente, que la reunión estaba pensada para escuchar los argumentos de Werther y para que luego, la mesa directiva discutiera una propuesta específica relativa al incremento. En pocas palabras: "ya dejen de preguntar y, Werther, gracias por tus comentarios pero ya puedes retirarte... y ahora vamos a discutir qué hacer." Tamaña candidez me hizo sonreir... Werther se levanta y se despide. Acto seguido salí tras él y aún alcancé a escuchar algunas exclamaciones de ¡No se vayan!" a las que, evidentemente, hice caso omiso.

Salí de ahí y fui al café Starbucks de la esquina a pedir mi suero mañanero. Recordé que varias de las mamás sostenían los vasos con la marca de la conocida cafetería. Miré los precios: el vaso promedio cuesta alrededor de US$2.50. El aumento mensual en la colegiatura representaría alrededor de 20 cafés al mes...

Posteriormente me enteré que la reunión de la Mesa Directiva y los padres "colados", se alargó por un par de horas y que al final, como buen ejemplo de una discusión bizantina, no llegaron a nada. Otro grupo disidente decidió realizar una convocatoria vía e-mail para que el aumento no fuera superior al 6.5% (para ahorrarnos 10 cafés al mes), correo al que di el mismo tratamiento que doy al spam...

Quien dijo que la vida escolar no era divertida...

7 comentarios:

Evan dijo...

Te salió muy bien la entonación de la "porteña" bonaerense ;) y los uruguayos hablan igualito a nosotros, apenas nos separa un río...

Es muy difícil ponerse de acuerdo en ese tipo de reuniones!

Krisalys dijo...

Yo he asistido sólo a las juntas que son estrictamente necesarias en la escuela de mis niños. Sinceramente me molesta que me hagan perder mi tiempo con discusiones inútiles ya que siempre está la típica mamá que sólo argumenta y habla a lo bobo haciendo perder el tiempo a los demás... Y quizá muchos incrementos van en función de lo que pagas de Colegiatura, si por ejemplo pagas 200 dólares y te incrementan 20 dólares (el 10%) quizá no lo sientes tan elevado el porcentaje, pero si comparativamente sabes que la colegiatura está por encima del promedio y además te hacen un fuerte incremento, entiendo que hayan padres inconformes... Y la decisión es muy simple, no pueden o no quieren pagar, pues pueden buscar otras opciones, seguro las encontrarán... Y se quedaran los hijos de aquéllos padres que pueden y quieren pagar esa cantidad...
Puedo imaginar tu cara ante la situación y saliendo de manera urgente al Starbucks... Besos!

Centrífugo dijo...

Evan: ¡¡¿¿Los uruguasshhos hablan igual que los porteños???!!! disculpa mi tímida sonrisa, pero jajajaja! ¡por supuesto que no! tuve la oportunidad de convivir con varios y es notoria la diferencia, pero a los ojos de los ajenos como yo... Te mando un abrazo Centrífugo!

Krisalys: El tema de los incrementos es toda una odisea. Cuando se trata de uno, siempre quiere recibir más de lo que dicta la inflación. Cuando lo tiene que pagar, desearías que no fuera nada. En el fondo sólo hay dos perspectivas: o reducir tu nivel de vida, o luchar por aumentar los ingresos. ¡Y yo pongo changuitos pues espero poder lograr pronto la segunda opción!!! Besos Centrífugos!

Carlos dijo...

...me eduqué en un colegio con bachillerato internacional también en mi país, mis compañeros eran hijos de diplomáticos, extranjeros y políticos, y es verdad, me reí un montón con lo que parece una sesión extraordinaria de la ONU jajajajaj.


Luego nos cuentas el desenlace...

Centrífugo dijo...

Caray, lo tuyo debe haber sido realmente divertido! Cada clase, toda una odisea lingüística...

Ya les contaré lo que pasó.

Abrazos Centrífugos!

Irantzu dijo...

Vaya pero que diversidad en ese colegio! Está genial para los niños, para que conozcan varias culturas y no crean (como solemos creer) que la nuestra es la correcta, y el resto del mundo es raro. ;-)
Y además un Montessori, buscaré si has posteado algo más acerca el colegio, porque siempre me interesa el tema de los Montessori y Waldorf...
Muy entretenido tu relato. :)

Centrífugo dijo...

Hola Irantzu! pues hablaré más del sistema Montessori en otro relato. Te adelanto: es sensacional.

Un abrazo!

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